| Poemas |
|
| Los
siguiente poemas se publicaron en la revista REGRESO A LA ANTARTIDA, Rimbaud vuelve a casa, Press. Febrero de 1983. |
|
| "Sonriendo en el espacio pronuncio
un nombre hueco" -William S. Burroughs Pronuncio un nombre hueco: es el amarillo de mi cerebro, el sonido de mis células. Pronuncio un nombre hueco: una aurora de tañidos y ecos que sintetiza tu vida. Pronuncio un nombre hueco: la intranquilidad se revuelca en tus espacios, voz que te habla, susurro violento, palabra tierna. Pronuncio un nombre hueco: entro y salgo de los sentidos como por una puerta. |
|
| El acantilado. Sombras de tu rostro. Así hago mi futuro. Mordiendo espacios y silencios. El río se abre sobre el mar. El rostro golpeado, voz y eco en el castillo. Distancias, ganchos. Pies con forma de árbol. Senderos por donde caminan soldados. Las sábanas un poco húmedas. El latido. Mi cuerpo amortajado continúa apretando los puños. |
|
| Suave huida, señal de una
repetición dejada atrás. Suave ensamble, eliges palabras que te marcan raramente. Suave entendimiento en un sueño a fragmentos. Suave dureza, golpes tranquilos en el cuello. Suave camino, frases que se hincan en tu cerebro. Suave ojo, el lomo de un hoyo, la cara de tu amiga. Suave día, el durmiente taladra con su visión el arco arquitectónico de la ciudad. Suave impulso, rodando por una pendiente grita palabras mi experiencia, grita en una atmósfera de cristal, cuero y cal. Suave neurosis, país donde desde el entendimiento nada se entiende, elipsis social en una suave huída. |
|
| Manitú, no llueve sobre
este país. No llueve sobre la sombra y el frío seco. No alumbra la humedad el movimiento del mar opaco, matizado en colinas móviles, pequeñas miniaturas de la nada. Y suavemente, no hay trabajo, no hay provisiones, no hay fluídos retratos en el centro de esta pringada ociosidad. Manitú, maná, mandala, me encariño con pequeños mitos, huellas anticipadas del reformatorio personal de mi propia alma. |
|
| En invierno el cielo y sus nubes Escuchando un motor en el taller de la calle La poesía y sus retratos Hice trabajos peregrinos como mi espíritu Hice tareas casi raras en los arcos del silencio La vida como un caracol con su casa a cuestas Escuché portazos, nos llamaban los violentos Ví la descomposición del cuadro de las parejas El amor al otro lado del bosque cavaba trincheras. |